29.9.05

Estudio sobre las tabacaleras en Chile (Parte II)

AÑO
Cartones Faltantes
Impuestos Faltantes (USD)
Cartones Incautados
Impuestos Incautados (USD)
2001
650.638
5.953.353
145.394
1.330.359
2002
998.794
7.266.940
422.356
3.072.942
2003
290.418
2.068.671
284.755
2.245.955
Fuente: Servicio Nacional de Aduanas, http://www.aduanas.cl/

Según una publicación-suplemento en el Diario La Nación para la celebración del Día Internacional de Aduanas,[i] Chile ocupa el quinto lugar mundial en la candidad de cigarrillos incautados por sus servicios fronterizos, con 47 millones de unidades en el año 2003. Cabe mencionar que todos los países con mayores registros son europeos, con mercados mucho más grandes que el chileno —Italia, 114 millones, Alemania 107 millones, España 97 millones, Francia 72 millones. Según un estudio reciente, el contrabando actualmente alcanza alrededor del 1,5% del mercado de unos 12,5 billones de cigarrillos anuales, reflejando un aumento importante en los descomisos del Servicio Nacional de Aduanas en los últimos años.

Chiletabacos importa hoja de tabaco y exporta cigarrillos terminados a otros mercados. En 2003 el 81% de sus importaciones eran hoja de tabaco para su producción —que complementa la que se compra a los pocos productores que quedan en el rubro— y restante en la forma de cigarrillos.[ii]


Capítulo IV – ASPECTOS LEGALES

A. MARCO LEGAL Y REGULATORIO

La fabricación, comercialización y consumo de productos de tabaco, están normados por una serie de dictámenes legales, incluyendo:

El Decreto Ley Nº 828 del 27 de diciembre de 1974,[iii] emitido por el presidente de la República, General Augusto Pinochet y que rige el cultivo, la aplicación del impuesto y el comercio. Este Decreto Ley y sus posteriores modificaciones, estableció un impuesto para puros de 46% sobre su precio de venta al consumidor, incluido impuestos, elevado en 1998 al 51%. Para los cigarrillos el impuesto fue establecido en 42,9% y experimentó aumentos como se detalla a continuación:

- 45,4% por la Ley Nº 19.398, publicada el 04.08.1995;
- 50,4% por la Ley Nº 19.589, publicada el 14.11.1998;
- 60,4% por una orden del Servicio de Impuestos Internos, Circular Nº 34 del 09.08.1995, que se refiere a una sobretasa adicional de 10% aún vigente

El Decreto Ley Nº 848 fue reglamentado por medio del Decreto Nº 238 del 28.02.1975 del Ministerio de Hacienda. Posteriormente, el Decreto Nº 156 del 02.06.1981 del Ministerio de Salud Pública, precisó ciertos requisitos para la advertencia que debe llevar cada paquete o aviso publicitario. Para la cajetillas de cigarrillos, la advertencia tiene que ser de letra helvética del tipo medium italic de 25 milímetros, colocada en una de las caras laterales. La advertencia en propaganda televisiva tenía que durar no menos de cinco segundos dentro de un recuadro que abarcara la totalidad de la pantalla.

La advertencia fue renovada por el Decreto Nº 164 del 04.06.1986 para leerse:

“EL TABACO PUEDE PRODUCIR CANCER – MINISTERIO DE SALUD CHILE”

Luego, la Ley de Tabaco Nº 19.419 fue aprobada y promulgada el 22.09.1995. En su artículo nº 4 se encarga al Ministerio de Salud la tarea de establecer “una clara y precisa advertencia acerca de los riesgos específicos que, para la salud, implica el consumo de tabaco”. Como se verá a continuación, esta orden aparentemente inconfundible, fue motivo de una larguísima contienda burocrática-administrativa, sin resolución hasta el día de hoy. La mencionada advertencia aún no existe.

Posteriormente, por el Decreto Nº 18 del 10.01.1997, el Subsecretario de Salud instruyó a sus colegas en el Ministerio de Educación, a “incorporar en los programas y estudio . . . contenidos destinados a la enseñanaza a los alumnos sobre los beneficios de no fumar y el daño que produce este hábito. Asimismo, ordena la elaboración de “un texto guía técnico-metodológico para profesores que enfatice los aspectos de promoción, prevencíon y rehabilitación para evitar los daños del tabaquismo. . . . “ Como también se verá a continuación, el cumplimiento de este decreto ha sido parcial y poco entusiasta por parte de la autoridad docente.

Convenio Marco para el Control del Tabaco

Nuestra posición abierta y proactiva de colaborar con las autoridades en la búsqueda e implementación de regulaciones claras y permanentes en el tiempo para la industria y que éstas no sean constantemente sujeto de modificaciones que limiten y coarten nuestro accionar.

Esta frase tomada del Reporte Social 2003 de Chiletabacos, resume varios elementos de la estrategia de largo plazo que se desdibuja de los discursos y actividades de la empresa tabacalera en Chile. En primer lugar, destaca que la Empresa actúa en forma transparente y abierta en su participación y contribución a los diálogos. Es importante para la empresa mostrarse no sólo como dispuesta a responder a las inquietudes despertadas por su producto en la sociedad, sino anticipándolas con sus propias iniciativas (proactiva).

La Empresa se posiciona de este modo como socio para colaborar en la construcción de normas y regulaciones y se apela a que sean permanentes en el tiempo, lo que parece razonable y sensato a primera vista. Sin embargo, las modificaciones debilitadoras que inevitablemente resultan de las presiones de la empresa y sus aliados, son consistentemente presentadas al público por la autoridad política y sanitaria, como lo mejor que se puede obtener por ahora, con la implicancia de que el proceso de restricción progresiva pueda seguir. Esto es una trampa política que los que abogan por una política regulatoria estricta deben advertir, porque ceder en el presente en base de supuestas intenciones oficiales de avanzar más en el futuro, es un juego peligroso.

La realidad expuesta por la historia legislativa de la Ley de Tabaco Nº 19.419 y el proceso regulatorio posterior, indica que este discurso de la tabacalera no es fiel a los acontecimientos. No se vislumbra ahí una real intención de construir un marco regulatorio, sino de postergarlo, dilatarlo, obstaculizarlo y debilitarlo, utilizando todo el abanico de herramientos legales, comunicacionales y políticas a su alcance. Sólo cuando la restricción esté lograda y concretizada, aparece la Empresa como a favor de ciertas medidas razonables, a veces adelantándose a los hechos con códigos voluntarios y otras veces aceptando públicamente algo que resistió férreamente durante años.

B. DEBILITANDO LA LEY DE TABACO Nº 19.419

La estrategia de la Empresa frente a los cambios en las leyes y regulaciones afectando la producción y comercialización del tabaco, es compleja y multifacética. La historia legislativa de la ley actual, el nº 19.419 promulgada el 25.09.1995 y publicada en el Diario Oficial el 09.10.1995, es ilustrativa en todos sus aspectos. Ahí, se observa cómo Chiletabacos movilizó a sus aliados y fue defendida en primera instancia por sus adeptos, así logrando dilatar y postergar el proceso durante varios años. Dado un escenario adverso para defender directamente su producto y su negocio frente a los conocidos impactos negativos en la salud, la tabacalera empleó una variedad de esfuerzos y argumentos para defender sus intereses. En muchos casos, la mano de la Empresa sólo puede deducirse por las actuaciones de terceros, no atribuibles directamente a ella.

La propuesta de ley original introducida el 30 de agosto de 1990, a pocos meses de asumir el gobierno democrático luego de 17 años de dictadura militar, tenía una serie de elementos contundentes para el control del tabaquismo en Chile.

El Artículo 4º prohibía el auspicio o patrocinio de la industria tabacalera en acciones culturales, sociales o deportivos.

El Artículo 5º prohibía las ventas de cigarrillos a menores de edad. El artículo también codificaba la prohibición de vender cigarrillos sueltos, una práctica universalmente vigente a lo largo del país, pese al Decreto Ley nº 828 (artículo 12) del año 1974 que la declaró ilícita.

El Artículo 6º imponía el requisito de advertencias en el envoltorio que cubriera por lo menos el 20% de la superficie.

Las iniciales votaciones en el Senado, donde fue introducida la moción de ley, fueron contundentes a favor de la propuesta de legislar. Las votaciones sobre distintas etapas de la tramitación de la ley, eran siempre favorables a sus proponentes: el 14 de abril de 1992, 19-3 a favor; el 23 de julio de 1992, 21-9 a favor; etc.

Sin embargo, hubo señales desde el inicio de que el peregrinaje de la propuesta legislativa por el Congreso Nacional podría resultar accidentado. Los proponentes eran casi todos médicos —liderados por los democratacristianos Mariano Ruiz-Esquide de la VIII Región (DC-Los Angeles) y Nicolás Díaz (DC-Rancagua) de la VI Región— mientras los que defendían la industria representaban un amplio abanico de intereses y sectores: trabajadores, publicistas, comerciantes, dueños de bares, hoteles y restaurantes, además de los legisladores fumadores. Todos ellos se hicieron oir en el transcurso de los años que duró el proceso legislativo. Hasta algunos de los que supuestamente apoyaban la iniciativa, como el doctor Jorge Kaplan, representante de la Sociedad de Enfermedades Respiratorias de la V Región, criticaron el proyecto inicial. Kaplan lo llamó “demasiado drástico para nuestra idiosincracia” e insistió que la nueva ley debería apuntar más a la educación que a las restricciones.[iv]

Cinco años después (8 agosto 1995) cuando la ley 19.419 finalmente fue aprobada, el juicio de sus propios adherentes sobre el resultado obtenido fue lapidario:

Estamos dando vida a una mala ley que nos hace retroceder en el tiempo.
-Diputado Francisco Bayo (RN-Angol)

El veto (presidencial) empobrece aún más una iniciativa que ya salió paupérrima del Parlamento. Si alguien ha ganado al cabo de los cinco años de tramitación del proyecto, es la Compañía de Tabacos”. –Diputado Joaquín Palma (DC-La Serena)

La ley es débil, diluida y tibia. –Diputado Alejandro Navarro (PS-Tomé)

Entre los cambios que socavaron la ley, fueron:

-Requisito que la advertencia ocupe el 20% del envoltorio: eliminado por veto del presidente Frei
-Prohibición de patrocinios deportivos, educativos y culturales por la Empresa: eliminada
-Prohibición de venta a menores y de venta de cigarros sueltos: eliminada
¿Cómo ocurrió? La respuesta dará antecedentes importantes sobre la suerte que puede correr el proceso de ratificación del CMCT y la posterior aplicación de sus artículos a la situación chilena.

En primer lugar, la Empresa estableció claramente sus posiciones en contra de varios aspectos de la ley. Argumentó que la carga impositiva ya estaba muy alta y que Chiletabacos aportaba grandes sumas de dinero al Fisco. Reclamaba sus derechos constitucionales de gozar de igualdad ante de la ley, a la propiedad intelectual y comercial de sus patentes y marcas y a la libre comunicación con sus clientes a través de la publicidad, además de su derecho a operar legalmente en la producción y comercialización de un producto lícito. Recalcó su papel como fuente de trabajo para unos 700 empleados y sus obras filantrópicas, educacionales y culturales.

Algunas expresiones de los parlamentarios durante los anos del debate referente al control del tabaco, reflejan el éxito del lobby de la Empresa:

Un senador respetado y apreciado por sus colegas y copartidarios, Ricardo Hormazábal (DC-Punta Arenas), representó la postura defensora de los “placeres inocentes” de la vida. Reclamando una supuesta “corriente de asepsia” que recorre el país y que apunta a “abstenerse de todo”, Hormazábal insistía que las restricciones sobre el consumo de tabaco apuntaban a su eventual prohibición e implicaban una discriminación en contra de los fumadores como él. Expresó, provocando gracias entre sus colegas parliamentarios, que sólo quería disfrutar de un buen puro después de tener relaciones sexuales y mencionó una larga lista de vicios que estarían en la mira de prohibicionistas. Los promotores de acciones anti-tabaco, dijo, son como las personas que discriminan en contra de las personas con VIH/SIDA y “quieren prohibir todo”.[v] Reivindicaba “la posibilidad de que cada persona, conscientemente, decida qué hacer y qué no hacer”.

Otro tema común entre los parlamentarios es la comparación del tabaco con otros problemas de salud, especialmente el alcohol. “No reviste la gravedad e importancia de otros (temas de salud)”. Jaime Gazmuri (Talca-PS), pese a la evidencia. Vale remarcar que el senador Gazmuri es representante del ala progresista del partido más identificado con la izquierda política en Chile, pero también es fundador del desaparecido partido MAPU, tal como uno de los principales lobbistas de Chiletabacos, Enrique Correa. En su discurso de ese día, Gazmuri repitió varios mitos del arsenal de argumentos de los fumadores, con referencia a Winston Churchill y sus famosos puros y comparando la ley con la prohibición, diciendo que sus promotores “pecan de unilateralidad”. (14.04.1992)

Otro defensor accérrimo de la tabacalera era la senadora (designada) Olga Feliú, cuyo marido era abogado de la Empresa en esa época, según nos informó el senador Nicolás Díaz en una entrevista. Feliú actuó como vocero extraoficial de la empresa durante todo el proceso, buscando dilatar cada procedimiento y derivar la ley a otra comisión más permeable a los argumentos de la Empresa que la de Salud. Planteó argumentos contrarios a cada punto y votó en contra de cada indicación. Perdió en casi todas las instancias, aunque ocasionalmente sus argumentos tuvieron eco entre otros legisladores. Pero su papel de defensor abierto dejó a los demás miembros la oportunidad de jugar un rol menos evidente y a veces más eficaz para complicar el proceso legislativo. Según el senador Díaz, impulsor principal de la ley, estos argumentos y objeciones eran mal intencionados de legisladores que sabían perfectamente que estaban en el juego de la Empresa.

Por ejemplo, Gazmuri volvió a la carga al oponerse a la prohibición de ventas de cigarrillos sueltos, argumentando que la obligación de comprar 20 unidades a la vez era discriminatoria y perjudicaba a los pobres. Otros parlamentarios cuestionaron la prohibición de publicidad que llegara a menores de 18 por poco factible en la práctica. Después de largos debates, la senadora Feliú reclamó la gran cantidad de “tecnicismos e interferencias” que entorpecían el proceso, aunque en muchos casos fue ella misma la responsable de generarlas.

Un debate particularmente insólito se produjo alrededor del tema de prohibiciones de publicidad en los estadios deportivos. En lo que se levantó como una defensa a los medios de comunicación locales, varios senadores plantearon el caso hipotético de que canales extranjeros podrían transmitir eventos que la televisión nacional estaría prohibida de transmitir por la nueva ley. El senador Sergio Díez advertió que las multas propuestas en estos casos sería “la destrucción de Televisión Nacional”, mientras el senador Francisco Prat (RN) lo caracterizó de una “odiosa discriminación” (23.07.1992). En ese largo debate, el senador Ruiz-Esquide, favorable a la ley, encontró “un afán de controversia exagerada”.

Otro set de argumentos y tácticas dilatorias teníann que ver con la supuesta limitación a la libertad de expresión o la propuesta “confiscación de bienes”, que bajo la Constitución Política de la República requeriría un quórum especial y más difícil de conseguir.

A veces, el sofismo y obscurantismo de los argumentos llegaron a niveles insospechados. El senador Sebastián Piñera (RN-Santiago) insistió que los jóvenes eran más maduros que los mayores, porque fuman menos. Agregó que ya que no era principalmente la juventud que asistía a los estadios deportivos, no tenía sentido prohibir la publicidad en ellos, que además iban a sufrir la pérdida del aporte financiero de la tabacalera. ¿Por qué no prohibir la publicidad en los conciertos de Rod Stewart? preguntó el senador, posteriormente presidente de su partido. Finalmente, insitió que las restricciones de publicidad no funcionan, porque los fondos simplemente se trasladan a otras áreas. El senador Ruiz-Esquide respondió que quizás sería mejor, entonces, invitar al Cartel de Medellín a ofrecer su patrocinio.

Juan Carlos Latorre (DC-Pichilemu) también representante de una zona productora de tabaco, hizo referencia al “chiste de don Otto, que vendió el sofa para evitar la infidelidad de su mujer”. La publicidad en los estadios no tiene efecto alguno en el consumo, dijo el diputado.

El diputado Pedro Alvarez-Salamanca (RN-Constitución) ofreció un discurso que es un clásico de la posición pro-tabaco que se viste de modo opuesto. La educación y la prevención, dijo el parlamentario, son las soluciones al problema, no la restricción de la publicidad. En vez de posturas punitivas y restrictivas, dijo el diputado Juan Masferrer (UDI-San Fernando), la educación es “la única herramienta válida para impulsar algún cambio social”. Muchos diputados y senadores peroraron largamente sobre los beneficios de una educación para la salud como alternativa a las propuestas.[vi]

En cuanto al doble estándar operante en esta materia, se destaca el diputado Patricio Melero (Pudahuel-UDI), el partido más reaccionario en temas de educación sexual y acceso a los anticonceptivos, en base de supuestos valores morales universales. “No creo que deba ser el rol del Estado”, insistió Melero, “en la función moralizante que le asigna esta iniciativa, de restringir la libertad de los chilenos a tener acceso a una determinada publicidad” (02.08.1994).

Finalmente, se hizo sentir la presión de los mismos fumadores dentro de la institución. Cuando la diputada María Angélica Cristi (Peñalolén-RN, luego UDI) propuso incluir al Congreso Nacional en las normas de restricción del humo secundario, la petición fue rechazada (02.08.1994).

Es curioso constatar que aunque el Congreso Nacional de Chile no fue capaz de prohibir la publicidad en los estadios —entre otros componentes de la ley que fueron rechazados— la misma multinacional BAT incluyó esta prohibición en su código de publicidad voluntaria unos años después, en reconocimiento de las tendencias al nivel mundial de desvincular el deporte y el uso de tabaco.

C. ADVERTENCIAS . . . UN DIA DE ESTOS . . .

La historia de las advertencias ordenadas por la Ley de Tabaco de 1995, es ilustrativa de la exitosa estrategia de la tabacalera en dilatar y enredar las acciones regulatorias. Luego de la promulgación de la ley, el Ministerio de Salud estaba encargado de construir los nuevos mensajes más enfáticos para ser colocados en toda publicidad y en los envases de productos de tabaco. Por razones inexplicadas, ese Ministerio demoró casi tres años en preparar los mensajes, finalmente emitiendo el Decreto Nº 337 de reglamentación el 26.05.1998, con los siguientes lemas:

“El tabaco es adictivo y produce cáncer, infartos y enfisema”.
“Fumar durante el embarazo daña a la madre y a su hijo”.
“El humo del tabaco daña también la salud de los no fumadores”.

El día 15.07.1998, la Controlaría de la República, devolvió el reglamento propuesto al Ministerio, pidiendo un “informe fundado” sobre su contenido atendida la presentación que a su respecto formuló la Compañía Chilena de Tabacos S.A. Es decir, la tabacalera, públicamente a favor de que la autoridad sanitaria comunicara con el consumidor, como también a que el asunto quede en manos del Ministerio como responsable de crear estos mensajes, no dudó en intervenir administrativamente para objetar el procedimiento y su contenido. Ya que la opinión pública no está al tanto de su estrategia multifacética, su vocero puede seguir promoviendo la imagen de Chiletabacos como a favor de las medidas de advertencia.

Creemos que efectivamente, a través del mecanismo que tiene el Ministerio de Salud de modificar el texto de la cláusula de advertencia, puede informarse de una mejor manera a los consumidores acerca del riesgo asociado a la salud. –Luis Fernando Laso, Chiletabacos (Las Ultimas Noticias, 28.09.2003)

La táctica funcionó a la perfección. El Ministerio demoró otros cuatro años y medio en responder, a través de un nuevo Decreto Nº 325 del 24.12.2002. Un año más tarde, el 23.01.2004, la Controlaría rechazó las tres frases, argumentando que “no se ajusta a lo dispuesta en la Ley Nº 19.419”, con el singular argumento que sigue:

El decreto . . . sólo puede contener una advertencia acerca de los “riesgos” a que alude. . . . Sin embargo, las advertencias. . . no aluden a riesgos de daño sino determinan certezas acerca de los mismos, certezas que. . . no se concilian con la lictud. . .

La Controlaría devolvió el trámite al Ministerio de Salud, dejando las advertencias tal como han estado, más de ocho años después de la promulgación de la ley de tabacos.

En su anuncio del 31 de mayo, el Día de No Fumar, el ministro de salud, Dr Pedro García, aseguró al público presente que el asunto estaba en camino de solución, pero no dio detalles sobre cómo la objeción de la autoridad jurídico-administrativa se iba a resolver.

Cabe mencionar que las vallas publicitarias en carreteras, desperfilaban las advertencias a través del uso de una fuente de impresión delgada sobre un fondo blanco. Los camiones distribuidores de cigarrillos que llevan toda la publicidad puesta en sus laterales, limitan la advertencia a un espacio casi desapercibido en la puerta de atrás. Estas prácticas han sido criticadas por el senador Naranjo con respuestas positivs en algunos casos.


Capítulo V – IMPUESTOS Y PRECIOS

Del precio de venta, el 76,4% corresponde a los impuestos y 8,3% es el margen garantizado al vendedor; el 15,3% restante es el margen bruto para la Empresa.[vii]

Chiletabacos pagó $396 mil millones al Fisco en 2003, un aumento de 1,8% comparado con el año anterior.[viii] Históricamente, la Empresa aporta entre 4% y 5% de la recaudación total del gobierno; sólo la empresa cuprífera estatal, Codelco, está en la mmisa liga como contribuyente.

Un estrategia permanente de la Empresa es la férrea resistencia a cualquier intento de subir los impuestos al cigarrillo. Para esos fines, argumenta que la modalidad impositiva actual es una expropriación progresiva”, que amenaza la existencia de la industria. El concepto de “expropiación” tiene un fuerte eco político en Chile, ya que un factor ideológico motivante del golpe militar del año 1973 en contra del gobierno socialista de la época, fue la furia de la clase empresarial a la expropiación de propiedades industriales y agrícolas. Michael hardy, general general, argumenta que la aplicación del impuesto al tabaco es distinto a otros tipos de impuestos, ya que la Empresa no puede estabelecer un “precio base” sobre el cual se aplica el impuesto, sino que lo imponible es el precio al consumidor. Según esta l´logica, al llegar al 100% del precio final, la empresa queda “expropiada”. Considerando que el impuesto actual es equivalente al 75,7% del valor de una cajetilla, el argumento suena convincente para un público no especialista en la materia. La forma más gráfica de ilustrar esta carga “expropiatoria” impositiva, es de hablar de que de cada cajetilla de 20 cigarrillos, 16 van a pagar el impuesto y sólo cuatro componen el margen de la Empresa.

Una entrevista que Hardy concedió a Daniella Zunino el 1 de julio de 2003 para El Mercurio, de conocida cercanía a la tabacalera, fue titulada, “Molesta que están expropiando a esta empresa”.

La última propuesta de subir los impuestos al tabaco, estuvo relacionada con las reformas al sistema de salud propuestas por el Ejecutivo. Para financiar una parte del nuevo esquema, el presidente propuso un aumento en varios impuestos, incluyendo al cigarrillo. Hardy comentó que la industria acepta que el cigarrillo debería pagar un impuesto diferido por ser un causante de los problemas de salud de la población, pero comparó el trato del tabaco y del alcohol, diciendo que el lobby de este último producto fue capaz de eliminar un aumento en su carga impositiva.

El segundo elemento de este argumento, es la amenaza explícita que BAT dejara de invertir en Chile y trasladara la poroducción correspondiente al país a una de sus 79 fábricas restantes en el mundo.

Todos los proyectos de usar a Chile como plataforma de negocios para otros países de la región o del mundo, hoy van a ser seriamente afectados. Desde abril de este año, todos los productos que BAT tiene en los Duty Free de los aeropuertos son hechos en Chile, pero eso se puede ir de la noche a la mañana. –Michael Hardy[ix]

Finalmente, Hardy hace referencia al “cambio de las reglas del juego”, que significan los aumentos de impuestos, que subieron en los años 1995 y 1999, apelando a que no haya más presión ni discusión en ese sentido. Según la presentación del doctor Pedro García, Ministro de Salud, para el 31 de mayo, 2004, el Día Mundial de No Fumar, los argumentos de Hardy son plenamente aceptados por el gobierno. García hizo eco de la opinión de Chiletabacos, que los impuestos al tabaco ya son altos en Chile. Descartó enfáticamente cualquier iniciativa para subir el impuesto al tabaco a corto plazo.

Hardy también hizo referencia a los intentos de Chiletabacos de cuestionar los aumentos impositivos por la vía jurídica, a través de una petición al Tribunal Constitucional, que es el equivalente de la corte suprema en materia constitucional, en base a que el impuesto solicitado fue “injusto y excesivo”.[x] Aunque el cuestionamiento no tuvo éxito, es siempre una estrategia posible de repetir para alargar el proceso frente a cualquier iniciativa de subir los impuestos, dando así más tiempo para la movilización del lobby político. Se puede apreciar la estrategia de la empresa en ese sentido, ya que la constitución política de la república no especifica cuánto es un nivel “injusto y excesivo”, dando cabida para un pleito que vuelve a consultar si el nivel solicitado alcanza este descriptivo.

Si dijeran, vamos a cambiar el sistema, ahí cambia el esquema, pero mientras sea un impuesto sobre el precio de venta es progresivamente expropiatorio. –Michael Hardy
En un estudio encargado por el Banco Mundial sobre el patrón del consumo de tabaco en Chile, se constató que el supuesto común —que la demanda por tabaco tiene poca elasticidad a raíz de la naturaleza adictiva del producto— no es tan absoluto en el caso chileno, con una población considerable de fumadores ocasionales.[xi] Aunque el país muestra la tasa más alta de fumadores de toda la región latinoamericana, el consumo promedio probablemente no sobrepasa los 10 cigarros diarios, una tasa más baja que en Argentina o Brazil.[xii] Entonces, al nivel macro la elasticidad puede ser muy baja, pero en ciertos sectores, como entre jóvenes o personas de bajos ingresos, es posible suponer que el consumo será sensible a los aumentos de precios u otras restricciones. De hecho, hay indicios que los aumentos de impuestos desde el 58% en 1975 al 76% actual, efectivamente tuvieron un impacto en el consumo entre estos sectores. Lo que sí se puede apreciar consistentemente, es el aumento sostenido del consumo entre mujeres y niñas adolescentes y una tendencia hacia una edad de inicio cada vez más precoz. Chiletabacos hace estudios de consumo anualmente, pero excluye de su muestra a los menores de 18 años. Según los informantes, sus resultados indican que los patrones de consumo entre adultos son consistentes con las conclusiones aquí indicadas.

La otra tendencia constatable, es la baja en el consumo de tabaco entre sectores de mayores ingresos. El fumador gasta un promedio de $137.700 en la compra de tabaco, equivalente a algo más que un sueldo mínimo mensual.[xiii]

Un argumento poderoso desde el principio del debate sobre la ley de tabaco, fue la referencia a las sumas que Chiletabacos aporta al erario estatal: consistentemente, los impuestos sobre el tabaco provee entre 4% y 5% del ingreso total a las arcas fiscales. En el año 2002 el aporte fue de $389 mil millones de pesos; en el año 2003, $396 mil millones.[xiv] En términos de equivalencia en dólares, se trata de sumas de entre 600 y 700 millones USD por año, evidentemente un poderoso dato a la hora de establecer políticas al respecto. Casos recientes —General Motors, Rabié, mineras extranjeras, grandes empresas que han recibido perdonazos tributarios enormes— demuestran que los tres poderes del Estado son susceptibles de modificar sus puntos de vista ante conglomerados nacionales y transnacionales que aportan grandes recursos al país o bien que generan empleo.

Como nos explicó el ex senador Nicolás Díaz, promotor de la ley de tabaco de 1995, el gobierno puede reconocer que tendrá que gastar mucho más en cuidados de salud y que el país está perdiendo productividad por las enfermedades y muertes asociadas al consumo del tabaco. Sin embargo, los ingresos inmediatos que dan el impuesto sobre el tabaco es considerablemente más significativo y atractivo para cualquier gobierno en ejercicio, que tiene que montar obras y mostrar progresos a la hora de enfrentar de nuevo al electorado.


Capítulo VI - RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Asumir un rol en la sociedad como un sujeto activo que atiende los intereses de la comunidad. –Definición de la Responsibilidad Social Empresarial, Fundación ProHumana
En el mundo de las comunicaciones corporativas modernas, una de las estrategias comunes a seguir por las empresas ante sus críticos, es transparentar sus procesos lucirse como un ciudadano corporativo responsable socialmente, disponible para conversar con el adversario y ser parte del diálogo y las soluciones. De esta forma, se busca limitar el nivel de críticas y dar la impresión de una empresa preocupada por solucionar los problemas que sus actividades ocasionan a los ciudadanos. Esta estrategia viene a la perfección para la industria tabacalera, golpeada por su pésima imagen corporativa a raíz de las recientes revelaciones y la creciente conciencia de los daños que genera en los consumidores que utilizan correctamente sus productos. Como parte de su estrategia mundial para contraarrestar el impacto negativo de sus prácticas comerciales históricas y la creciente demanda por mayores controles sobre la publicidad y el marketing, BAT ha iniciado procesos en unos 20 países que terminan en lo que llama un Reporte Social. A partir de 2003 Chiletabacos inició el desarrollo de informes anuales de esta índole. El enfoque del Reporte Social se escapa del contexto de la publicidad directa o las relaciones públicas propiamente tales y esta distinción está explícitamente expresada por la Empresa, que insiste en que no está practicando ningún tipo de lavado de imagen corporativa con el ejercicio. Según su planteamiento, la meta es producir diálogos “cara a cara” con toda la sociedad para demostrar que hasta una empresa tabacalera puede ser “responsable socialmente”. Una clave en este proceso es su determinación de separar aguas y asociar la controversia exclusivamente al producto, no a la empresa que lo fabrica y lo comercializa. De esta manera, Chiletabacos toma distancia del daño producido por el tabaco y se reinventa como una especie de intermediario entre el fumador y su deseo de obtener cigarrillos. Asimismo, le permite mantener la ficción de que sus productos están destinados exclusivamente a adultos y que no tiene interés en incentivar el hábito entre menores de edad. El lema principal del Reporte Social es que “el diálogo es posible”. Implícito en esta formulación, es la idea de que la Empresa es un socio y un interlocutor válido para dialogar sobre el bienestar de la sociedad frente a este tema. Es decir, la existencia del diálogo en sí es un triunfo para la tabacalera, porque le devuelve la categoría de participante en un debate social con intereses legítimos, que merece el respeto que corresponde en cualquier conversación o negociación entre distintas partes. Así se borra de un plumazo las décadas de publicidad engañosa, intentos de obstaculizar normas y regulaciones, apoyo a estudios científicos tendenciosos o falsificados y otros pecados corporativos ampliamente documentados. Reconociendo implícitamente su aislamiento al final del siglo XX, la Empresa identificó el proceso del Reporte Social como una forma de “desarrollar un nuevo puente comunicacional entre la empresa y los representantes de la sociedad civil”. La misma formulación indica que la fractura del diálogo efectivamente ocurrió y produjo un problema político para la industria tabacalera, por lo menos en algunos países. La Empresa impone sutilmente su exigencia de estar en el centro de la discusión sobre el tabaco y su consumo. ”Los chilenos queremos conversar sobre temas claves de nuestra sociedad,” intona el Gerente de Asuntos Corporativos, Eugenio Rengifo, por “esta ancha senda donde nadie debe quedar excluido”. Aunque el lector lógicamente aprueba este ánimo de la Empresa de hacer partícipe a todos en su cónclave, no se dará cuenta que el objeto principal del ejercicio es que la Empresa misma sea invitada a la mesa para conversar. “Con transparencia y respeto”, sigue Rengifo, haciendo referencia a la “convivencia en armonía” que promueve el programa de Chiletabacos, “Cortesía de Elegir”. Este ambiente repleto de respeto y buenos modales, se contrasta, en la retórica de la Empresa, con las “presiones ilegítimas” y los “comentarios mal intencionados” de los que no participan en el diálogo controlado por la tabacalera. Para la producción del primer informe, la Empresa convocó a una serie de personas de distintos “Grupos de Interés” (stakeholders), que se suponían representativos de la sociedad chilena y sus pensamientos. Incluidos estaban representantes de medios de comunicación, ministerios, parlamentarios, el sector salud, agencias de publicidad y marketing, instituciones de educación, cultura, de cámaras de comercio, confederaciones y colegios profesionales, instituciones medioambientales y sociedades científicas, fundaciones, instituciones religiosas y de bienestar ciudadano, organizaciones internacionales y embajadas, otras empresas privadas, gremios, sindicatos y asociaciones. Todos fueron conminados a presentar sus puntos de vista sobre el tabaco y las marcas de Chiletabacos en dos Diálogos, en julio y octubre de 2003, con 64 y 59 asistentes respectivamente. Los invitados fueron cuidadosamente seleccionados, luego de un estudio de marketing hecho por la empresa Adimark.[xv] Particular cuidado fue tomado en incluir a personas hostiles a la Empresa. Su rol, según el Reporte Social, “radica en ser fuentes de información, ayudándonos a disminuir la brecha que existe entre la ciudadanía en general y nuestra empresa”. Es decir, Chiletabacos buscó a todos los adversarios potenciales en las futuras luchas políticas frente al Estado y la opinión pública y los invitó a proveer a la Empresa con insumos sobre sus argumentos, para luego ser rebatidos oportunamente. En conversaciones con algunos participantes, está claro que todos pisaron el palito, convencidos de que estaban aprovechando una buena oportunidad de lanzar fuertes críticas a la empresa tabacalera. En los Diálogos 1 y 2, Chiletabacos se comprometió a responder a las inquietudes de cada Grupo de Interés, mediante la publicación de su Reporte Social y la mantención de canales de comunicación bilaterales, aspirando a “crear un círculo virtuoso” en palabras de la Gerente de Comunicaciones de Chiletabacos, Verónica Pérez. Para moderar los diálogos fueron contratados tres personajes de renombre: el periodista Alejandro Guillier, jefe de prensa de Chilevisión y actual presidente del Colegio de Periodistas; Fernando Villegas, sociólogo, columnista de la revista Que Pasa y miembro estable de los analistas de Chilevisión y del panel de su programa Tolerancia Cero; y Libardo Buitrago, cientista político y analista internacional para el canal Megavisión. Estos líderes de opinión son susceptibles de ser permeados por el discurso de la tabacalera en sus labores en medios de comunicación, que los coloca en el límite de la ética periodística. Guillier ya fue criticado anteriormente por su participación en una campaña televisiva de las empresas aseguradoras de Chile, en medio de la discusión parlamentaria que modificaría su estatus en el país. Chiletabacos abrió el proceso apelando a su deseo de conciliar su práctica de Responsabilidad Social Empresarial con sus valores institucionales: fortaleza a través de la diversidad, mentalidad abierta, libertad con responsabilidad y espíritu empresarial. Aunque estos principios se aplican al ámbito productivo e interno de la Empresa, existe un eco intencional con su postura publicitaria, en que la diversidad y apertura guardan estricta relación con su insistencia en el derecho del fumador a practicar su hábito y la búsqueda de soluciones harmoniosas —es decir, voluntarias y no reglamentarias— a la problemática del humo secundario. La constante repetición de frases como “hablar sin prejuzgar”, “espacios de confianza” y “nos nutrimos de las diferencias”, apunta y se asocia a la estrategia de dignificar al fumador como sujeto de derechos que debe ser tomado en cuenta, similar a un miembro de una minoría étnica o racial en peligro de discriminación. Cabe recalcar que el término derecho nunca se utiliza en la retórica de la Empresa en referencia al no fumador. El proceso de escuchar, anotar, agrupar y luego publicar todas las “Expectativas” de los Grupos de Interés, junto a las respuestas de la Empresa, termina agotando la oposición a las actividades políticas y comerciales de ésta. Las áreas tocadas por los participantes en los Diálogos fueron: defensa a la industria, el contrabando, el comercio, los patrocinios y auspicios a la cultura, la “convivencia entre fumadores y no fumadores”, publicidad, productos potencialmente menos riesgosos, gestión ambiental y seguridad, educación a menores, información, salud y el mismo RSE. Como comentó por escrito Libardo Buitrago en el Reporte Social, “todos quedaron satisfechos de haber sido escuchados y considerados en sus preguntas e interrogantes”. Fernando Villegas agregó que el resultado fue un “admirable ambiente de confianza mutua y honradez”. En el mismo ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial, Chiletabacos es parte activa de la Fundación ProHumana, una entidad independiente que promueve la acción social del sector privado; y colabora con Acción Empresarial, ligada a la Sofofa y según algunos informantes, también a los Legionarios de Cristo. Estas dos organizaciones son las principales entidades que cabildean y promueven la RSE en Chile. Reinalina Chavarri de ProHumana, está conciente de la manipulación de imagen involucrada en la participación de Chiletabacos en su red de empresas participantes.[xvi] En su experiencia, el discurso de la filantropía clásica no tiene ningún eco entre la clase empresarial chilena, que es de tendencia más reaccionaria y hermética, incluso de sus pares en Colombia y Brasil, donde existe más conciencia del permanente crisis social y sus implicancias para el futuro. Pero la experiencia chilena —específicamente el golpe del estado de 1973 y el régimen militar posterior— les da confianza de que los poderes instalados tendrán siempre las herramientas para resistir cualquier presión social. Por lo general, las empresas se limitan a ejercer obras que benefician directamente a las comunidades donde operan, con las sucursales de multinacionales, como Chiletabacos, levemente más avanzadas que sus pares de capitales nacionales. Quizás lo más sorprendente del Reporte Social, es el grado de inocencia y credulidad de los participantes en lo que fue, al fondo, una iniciativa política de Chiletabacos para desviar las críticas. Entre las sugerencias recogidas, hay personas que pidieron a la Empresa más compromiso con la tarea de “enseñar a fumar” o con el “consumo moderado”. Otros querían asignar a Chiletabacos la educación antitabáquica en escuelas o ver a la Empresa en campañas sobre el riesgo de incendios forestales. Otro grupo propuso que la tabacalera subvencionara tratamientos para personas con dolencias asociadas al tabaco. Luego del éxito rotundo del ejercicio de los Diálogos, Chiletabacos notó en su Reporte Social que existe el riesgo de “generar falsas expectativas” en la sociedad sobre lo que realmente es la responsabilidad social. Estos límites están claramente expresados a lo largo del documento y en todas las comunicaciones de Chiletabacos: que es el papel de la autoridad de salud —y no ellos— advertir sobre los riesgos y salud; que el gobierno debe decidir qué decir y cómo; y que la Empresa vigilará por los derechos de los 4 millones de chilenos (adultos) que fuman y desean seguir haciéndolo. En cuanto a los riesgos para la salud, la Empresa sólo reconoce que la “actual creencia pública” es que fumar es adictivo, que efectivamente hay un vínculo entre el cigarrillo y varias enfermedades y que los adultos deben decidir informadamente sobre si lo quieren hacer o no. Acciones para reducir las tasas del consumo en el país tampoco son de su responsabilidad.
Entonces, las metas de la RSE practicada por Chiletabacos son:

- Colocar el debate sobre el tabaco dentro de un diálogo con la Empresa tabacalera como promotor principal y actor legítimizado;
- Incentivar las iniciativas voluntarias y consensuadas —que implica el veto de la Empresa— y evitar legislación restrictiva;
- Mostrarse como buen ciudadano corporativo, dispuesto a buscar soluciones y apoyando las actividades culturales y artísticas.
Capítulo VII – Tobacco & Friends



Una de las campañas más existosas de Chiletabacos, ha sido la organización de las tertulias literarias llamadas Tobacco & Friends (sic). Estas son eventos gratuitos abiertos al público en torno a una entrevistado del ámbito cultural, generalmente escritor. Los invitados han sido figuras de renombre nacional e internacional, incluyendo el Premio Nobel portugués José Saramago, los novelistas chilenos Jorge Edwards, Hernán Rivera Letelier, Isabel Allende, Alejandro Jorodowsky, Alberto Fuguet y el enfant terrible homosexual Pedro Lemebel; la colombiana Laura Restrepo; psicólogas, dramaturgos, poetas y críticos literarios de primera categoría. La conversación tiene lugar en la Biblioteca Nacional, la Biblioteca de Santiago, la Universidad Católica o la Universidad Finis Terrae o en un centro de eventos como la Casa Piedra, donde se sirve un pequeño cóctel a los asistentes, previo a la entrevista guiada por un periodista especializado. Luego, el público tiene la oportunidad de entablar un diálogo con el entrevistado a través de preguntas escritas. A los entrevistados no se les paga, pero las editoriales presionan a los autores para que asistan a uno de los espacios publicitarios más asistidas en el ambiente litero-cultural santiaguino, que no se destaca por sus recursos o el interés masivo. Hasta principios de 2004 se habían realizado 80 encuentros de Tobacco & Friends con 85 invitados, de los cuales 20 son de carácter internacional, y un público total cercano a las 23 mil personas. Además de realizar las tertulias de manera oficial, Chiletabacos organiza charlas con los invitados internacionales con alumnos de la Universidad Católica y la Finis Terrae.
Entre los periodistas contratados por Chiletabacos para efectuar las entrevistas están: Cristián Warnken, director de la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae, poeta y gestor cultural, conocido por el programa televisivo La Belleza de Pensar en el canal educacional de la Universidad Católica, además por su conducción del programa radial Concierto Enfoque en la radio Concierto; Patricio Fernández, escritor y director del quincenario humorística e irreverente, The Clinic; María Teresa Cárdenas de la Revista de Libros de El Mercurio), Patricio Tapia; Carola Oyarzún, profesora de la Facultad de Letras de la UC; Cecilia Rovaretti, conductora de la radio principal del país, Cooperativa y comentarista de espectáculos de Viva la Mañana de Canal 13; Jaime Collyer, escritor y columnista de La Tercera; Carolina Andonie; Andrea Vial, directora de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. A fines de 2003 Chiletabacos, mediante la Ley de Donaciones y con el patrocinio de la Universidad Finis Terrae y de la Dirección de Archivos y Museos, Dibam, editó el libro Diálogos con la Cultura con los contenidos de la tertulias de Tobacco & Friends. Se hicieron mil ejemplares con aporte estatal y dos mil más con aporte propio de Chiletabacos, que fueron donados a la Dibam para ser distribuidos en bibliotecas públicas del país.

El lema de Tobacco & Friends es “Diálogo, Cultura, Respeto & Tolerancia”, ampliamente coherente con su política de fomentar el concepto de respeto y tolerancia hacia los fumadores, como alternativo a la imposición de normas más estrictas para eliminar el humo ambiental. Se fuma durante las tertulias y las tarjetas del programa “Cortesía de Elegir” están colocadas en todas las mesas. Es llamativo la política de la Empresa de incluir en su lista de invitados a personajes no muy queridos por el público conservador que domina la asistencia, como el escritor y vice presidente del Partido Comunista de Chile Volodia Teitelboim; el historiador y crítico acérrimo de la dicatura militar, Alfredo Jocelyn-Holt; el poeta Mapuche Elicura Chihuailaf; y el enfant terrible homosexual Pedro Lemebel, famoso por sus “incidentes” artísticos y homoeróticos durante el régimen militar como parte de la dupla “Locas del Apocalipsis”, incluyendo la “Refundación de la Universidad de Chile”, en que los integrantes del duo creativo entraron al campus montados desnudos sobre un caballo. Así, la tabacalera puede mostrar tolerancia y aceptación para las expresiones culturales más provocativas, dando credibilidad y sustento a su discurso a favor de la “tolerancia y respeto” para los fumadores. El logo de Cortesía de Elegir, sugiere el símbolo oriental del yin/yang, que apela al concepto de diferencias harmoniosamente reconciliadas, de fuerzas opuestas íntima y pacíficamente conectadas.

En el año 2003, la Cámara Chileno del Libro otorgó un premio a Chiletabacos por sus aportes a la cultura a través de este programa en una ceremonia con la presencia del Ministro de Educación, Sergio Bitar y el locutor del noticiario de Chilevisión, Alejandro Guillier. Guillier, que también tuvo un rol protagónico en los Diálogos promovidos por Chiletabacos (ver Responsabilidad Social Empresarial), fue homenajeado en el evento por “su aporte a la difusión del libro”.[xvii] El presidente de la Cámara, Eduardo Castillo, no respondió a repetidas solicitudes para una entrevista sobre la relación entre la tabacalera y la industria del libro.[xviii] Otros dueños de pequeños editoriales reconocieron que la tabacalera les contacta para proponer la inclusión de sus autores en el programa y que acceden felices para darles una instancia muy apreciada de publicidad y exposición.

[i] La Nación, 08.02.2004.
[ii] David Debrott, Ministerio de Salud.
[iii] Todas las leyes y los decretos aludidos en el texto, están incluidos como anexos al final de este documento.
[iv] El doctor Kaplan resultó tener ambiciones políticas y eventualmente llegó a ser alcalde de Viña del Mar, una comuna adinerada en medio de la zona de la mayor influencia de la tabacalera.
[v] Historia legislativa, Ley de Tabaco Nº 19.419, Biblioteca del Congreso Nacional, debate del 14.04.1992. Las siguientes citas indicadas por fechas, son del mismo documento.
[vi] Como se menciona más abajo en el capítulo sobre los ministerios, las medidas legales para promover la educación sobre el tabaco, han sido aplicadas escasamente, sin despertar alarma ni reclamos entre los que más abobagan por ella en los debates parliamentarios.
[vii] David Debrott, Minsal.
[viii] Chiletabacos, Reporte Social 2003.
[ix] El Mercurio, 01.07.2003.
[x] El cuestionamiento formal fue hecho por el diputado Rodrigo Alvarez, gremialista de Punta Arenas en el extremo sur y descrito por la revista Que Pasa en su edición del 15.03.2002 como el delfín del ex presidente de la colectividad Pablo Longueira. Alvarez tiene menos de 40 años y se perfila como un dirigente clave de la UDI de los próximos años.
[xi] Presentación de David Debrott, Ministerio de Salud, en Consumers International, 30.04.2004.
[xii] Los estudios de CONACE encuentran un consumo de sólo 6,5 cigarros por día, pero según un experto estas estimaciones probablemente son subregistros por razones metodológicas de los estudios. No obstante, los posibles sesgos, las tasas encontradas por CONACE son estables en el tiempo y probablemente indican que no hay grandes cambios en el patrón de consumo en el país.
[xiii] Presentación, David Debrott.
[xiv] Chiletabacos, Reporte Social 2003.
[xv] Adimark, Stakeholder Mapping and Classification Study, 2002, citado en Chiletabacos, Reporte Social 2003.
[xvi] Entrevista con Reinalinda Chavarri, ProHumana, 01.06.2004.
[xvii] http://www.chiletabacos.cl
[xviii] En junio del presente año, la Cámara Chilena del Libro tuvo una reunión extraordinaria para discutir su Código de Etica, principalmente para tratar el tema de los derechos del autor y la masiva industria de piraterío vigente en el país. Habría sido un momento interesante para plantear la ética de colaborar tan estrechamente con la industria tabacalera, pero no se levantó ninguna voz disidente al respecto.